viernes, 18 de agosto de 2017

PALABRAS

Hoy el día parece transcurrir con mayor lentitud, de nuevo los tres juntos, en casa, vacaciones; este es mi mejor mundo. Fuera continúa el desastre, la herida humana se extiende y lacera al planeta. No se atisba ninguna esperanza para la paz.

Me gustaría ser capaz de averiguar dónde y cuándo se originó el error fatal de nuestra especie, esta enloquecida sed de destrucción. En qué punto equivocamos el devenir de nuestra historia, en qué línea se malogró el discurso, qué palabra necesitamos para refutar el mal y renombrar el bien. Leo a los grandes pensadores de todos los tiempos y pienso en que, quizá, el error radique en habernos quedado en la superficie del lenguaje, en no atrevernos a sumergirnos en los significados.

Sembramos el terror, nos tenemos miedo los unos a los otros y nos especializamos en fabricar nuevas y sofisticadas formas del dolor.


Sin embargo, no pierdo la fe, aquí estoy escribiendo palabras que ya no sé si significan algo. Quizá, a una escala cósmica, todo esto que escribo no tenga ninguna importancia y no sea más que un mensaje lanzado a un universo dudoso, un mensaje imposible de descodificar.

jueves, 10 de agosto de 2017

SOLUCIONES

Creo que ha llegado el momento de proponer soluciones,
porque el diagnóstico ya está más que claro:
podemos seguir regodeándonos en el barro,
chapoteando en el lodazal,
pero eso solo nos asegura una cosa:
que vamos a seguir ensuciándonos.
Deberíamos comenzar a aclarar nuestras conciencias,
hallar, de una vez por todas,
cuál es nuestro lugar en esta entelequia
a la que hemos dado en llamar humanidad.
No sé a qué estamos esperando,
si pensamos que algún líder político,
algún filósofo, algún científico
o algún poeta (ya sea por rizar el rizo),
va a salvarnos de la debacle.
Somos tan inteligentes para lo nimio
y tan necios para lo importante,
que da miedo asomarse al devenir del Tiempo.

jueves, 15 de junio de 2017

EL TODO O LA NADA

Supongo que debo profundizar
más, que estoy anclado en la superficie
acariciando solo la piel de las palabras.
Pero yo no sé si la poesía tiene alma,
¡cómo lo voy a saber!
¿Quién sabe qué es el alma?
Siento que ya no me sirven los significados
ni las formas acostumbradas
y mis lecturas se me antojan, ahora,
como puertas cerradas.
Detrás no sé qué puede haber,
si vale la pena seguir haciendo este esfuerzo
por derribarlas;
porque detrás no sé quién se oculta,
si quien me esquiva es el todo o la nada.

viernes, 9 de junio de 2017

DERRIBAR LOS MUROS

Lo cierto es que cada vida es única y por más que nos empeñemos en buscar un modelo a seguir, no existe, en ningún lugar, ejemplo de uno mismo.

De igual modo sucede con la escritura, los escritores, aunque usemos el mismo lenguaje, dotamos a cada palabra de un significado distinto bajo el prisma de nuestra singular experiencia. No hay literatura mejor ni peor, solo hay diferentes grados de conciencia y mayor o menor habilidad para transcribir esta realidad inabarcable que nos rodea.

Supongo que, por este motivo, me sigo esforzando en escribir, para entender e intentar descubrir los misterios de mi propia existencia. Dejar de escribir, y en algunos momentos lo he hecho, sería, para mí, como estar muerto, ya no sentiría interés alguno por la vida, ni por el mundo y, por ende, ya no necesitaría del lenguaje.

Luego está la poesía, que se debate en otro plano, como si los poetas estuviésemos elaborando un diccionario de lo inexpresable con el precario alfabeto de las emociones. Yo quiero creer que nos encontramos en los albores del ser, que la poesía no es más que el balbuceo de un recién nacido que aún no ha aprendido el idioma que nos habrá de hermanar en un ideal común de paz y de justicia.

Un poema debería ser como el pan, porque no hay alma que alimentar cuando no está lleno el estómago y los poderosos, para seguir viviendo en el lujo y la opulencia, necesitan que una parte de la humanidad esté enfrentada con la otra.

No hemos aprendido nada de nuestros errores y ninguna religión nos ha enseñado a amar, el pensamiento se halla atrapado en mistificaciones y nuestros actos están gobernados por el egoísmo y la vanidad.

El ejercicio de cualquier manifestación artística se fundamenta en el deseo de traspasar los límites de lo posible. El artista aspira a lo imposible y en ello se sustenta su rebeldía; mientras el hombre vulgar levanta muros, el artista los derriba.

martes, 30 de mayo de 2017

LOS RÉDITOS DE LA MARCA ESPAÑA

¿Y no les da vergüenza ver este país como lo han dejado? ¿No les da vergüenza la estafa?

Aún recuerdo sus palabras: "debemos sacrificarnos para sacar este país adelante y, mientras, los desahucios, el desempleo, los proyectos de vida truncados. Porque en este país han vivido por encima de sus posibilidades."

Pero yo recuerdo cuando sí interesaba que viviéramos por encima de nuestras posibilidades, cuando los directores de bancos te invitaban a pasar a sus despachos a tomar café y te concedían préstamos sin preocuparse de que pudieras devolverlos y de regalo una visa oro para aumentar tus posibilidades.

¿Y ahora qué? ¿Dónde está el país? Ahora España es una marca rentable para unos pocos, cuyos beneficios se ocultan en paraísos fiscales, mientras aquí no hay dinero ni para pagar las pensiones. “¡Ah, amigo, pues jubílese a los 70 años, que la esperanza de vida ha aumentado!”, querrán decir, la desesperanza.

No siento ningún orgullo de ser español, me ha tocado nacer aquí como podría haberme tocado nacer en Honolulu. La única patria en la que creo es la que día a día construye la gente honrada, esa gente que, si puede, va a trabajar todos los días a cambio de un sueldo de mierda y no te quejes porque te dan tres patadas en el culo y, que si no puede, lucha por no perder la ilusión y no tirar la toalla.

Para terminar, no quiero que este escrito dé a entender que estoy tomando partido por algún bando, no creo en los políticos, porque no creo que a ellos les importe la gente; prefiero, y tomo prestado un verso de Gil de Biedma: “que sea el hombre el dueño de su historia”

sábado, 27 de mayo de 2017

INGENIERÍA POÉTICA

Ya existe un robot que escribe poemas
así que, poetas, os doy la buena nueva:
nos van a quitar el trabajo.
Pero tranquilos, el sueldo no nos lo van a tocar,
el sueldo nos lo seguiremos inventando;
parece que estas máquinas
no necesitan alimentar el alma,
por lo que saldremos ganando.
Nos van a liberar de la palabrería
y dispondremos de todo el tiempo del mundo
para ocuparnos en la poesía.

PALABRAS

Hoy el día parece transcurrir con mayor lentitud, de nuevo los tres juntos, en casa, vacaciones; este es mi mejor mundo. Fuera continúa el ...